lunes, 11 de junio de 2007

cuando nadie me ve - cuando todos me ven

Cuando nadie me ve hago cosas... En estas dos últimas semanas, ese "cosas" se resumiría en un "corrijo un chorrón de exámenes hasta que me duelen los ojos". Algunos son muy graciosos, hay que reconocerlo, pero la verdad es que cuando corriges 200 y pico exámenes y 50 trabajos (con una caligrafía que no entienden ni ellos, todos casi idénticos, hasta con las mismas faltas de ortografía, cosa muy sospechosa) pues deja de ser divertido para convertirse en una agonía. Pero, hoy por fin, soy una yegua libre; la pesadilla llega a su fin.

Dejarán de perseguirme los niños por los pasillos del instituto para que les recoja un trabajo, o para decirme que tienen gripe o les duele una oreja y por eso no pueden tocar la flauta. Dejarán de pedirme en matrimonio (ya he tenido unas 10 propuestas en esta semana) y suplicarme un aprobado.

De todas formas, he de reconocer que he descubierto mi vena sádico-infantil y me mola hacerlos sufrir un poco y vacilármelos diciéndoles que no van a aprobar ni de broma, que hasta que no vea esa pata de jamón sobre mi mesa, no habrá aprobado (esto sólo a los cafres que van a aprobar con un raspadillo). Y, a los que aprueban, a veces les digo su nota dos puntos por debajo de la real para ver sus caras.

La aventura docente se acaba por este año y echaré de menos dos cosas: que los niños más pequeños vengan a verme a la clase en la hora del recreo (suelo estar alli) para decirme cualquier tontería, y a veces para hacerme alguna actuación improvisada, me cantan, me bailan... Qué majos son. También echaré de menos a las chicas mayores, las más ordinarias y mal habladas (será por empatía), porque me hacen reír (para mis adentros) con las barbaridades que dicen. He encontrado a mi media naranja: una niña que es capaz de decir cuatro palabrotas por frase y que aún así sepas de qué está hablando, pero eso si, yo como profe siempre ando corrigiéndole sus maneras aunque en el fondo yo lo diría igual que ella.

Cuando todos me ven: me visto de romera. Desempolvo mis galas canarias, me pongo mis enaguas, mi delantal y me lleno el vaso de ron. Persigo a todo el que porte un timple, canto, y a veces me lanzo a bailar unas isas (si fui capaz de hacerlo ante todos mis alumnos en el instituto puedo hacerlo en cuanquier momento, pero mejor con un par de rones en el cuerpo), vuelvo a cantar, no le hago ascos a unas papas arrugadas y un mojo picón, o a una piña asada, bebo más ron, sigo cantando, rio, bebo maaas rwon, hip, me tambaleo, intento bailar, hiphip, bebo,… le doy la lata a algún colega, bebo, hip, me rio, canto, bebo…bebo…bebo… y ya no soy capaz ni de bailar.

Quiero vacaciones yaaaaaaa, y quiero más romerías.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

ànimo yegua q y a acabas. La recta final es lo peor, es desesperante. Yo me lo imagino como un preso q está condenado a presidio por veinte años. Por diecinueve años y once meses es manso como un cordero, pero a medida q se aproxima el día de la libertad se va desesperando cada vez más y no puede evitar fugarse. Yo estuve a punto de pedir la baja los últimos días de clase, ponerme "mala" de catarro, irme a Nueva Orleans por el pasaporte porque si no me extraditan... se me ocurrieron mil excusas... pero aguanté. No sé ni como.
Normalmente la libertad a los presos de tantos años se les hace pesada, encontrar a los amigos, encontrar trabajo, una vida...
Los primeros dias en el pueblo, sola, fueron un poco insoportables, y con la visita del muchacho raro, aún más insoportables, pero ya me he hecho. Me he hecho a esta vida q consiste en levantarme, pintar, leer, aprender lo q sea, ir en bici, y por la noche, para poder dormir, un vasito de vino. Por eso estoy escribiendo. Vino!

Besos niña!

pacah dijo...

Animo preciosa! ya no queda nada, el último empujón y de nuevo a por ron! Ademas tienes que estar contenta q en nada me vas a conocer :PPPP Ahora en serio, sé positiva y busca siempre lo bueno de toda experiencia como ya lo haces.

Un besazo!!!

la yegua dijo...

Begoooo, me vas a matar, volví a perder tu teléfono...

Pacah, vamos a quemar Madrid en el Orgullo, jijiji ;D

Un besote, wapas